El error que comete casi todo el mundo
Un cliente potencial está en la calle, con hambre, mirando el móvil. Busca tu restaurante. Y se encuentra con una web donde la carta es un PDF que hay que descargar, ampliar con los dedos y girar la pantalla para leer. Se va al restaurante de al lado. No porque la comida sea peor: porque no ha podido ver qué tienes.
La web de un restaurante tiene un trabajo muy concreto y muy corto: responder en diez segundos a qué comes aquí, cuánto cuesta, cuándo abre y cómo reservo. Todo lo demás es decoración.
La carta: en HTML, nunca en PDF
Es el cambio con más impacto y el que más se ignora. Una carta escrita como página web se lee bien en cualquier móvil, se actualiza en dos minutos cuando cambias un plato o un precio, y Google la indexa — es decir, puedes aparecer cuando alguien busca "dónde comer bacalao en Tolosa".
Un PDF no se lee bien en móvil, no lo indexa igual y cada cambio obliga a rehacer el archivo entero. Si solo puedes cambiar una cosa de tu web actual, cambia esto.
| Elemento | Carta en PDF | Carta en HTML |
|---|---|---|
| Se lee bien en móvil | ✗ | ✓ |
| Google indexa los platos | Apenas | ✓ |
| Actualizar un precio | Rehacer el PDF | 2 minutos |
| Marcar alérgenos | Difícil | ✓ |
| Carga rápido en 4G | ✗ | ✓ |
Lo que sí tiene que estar, y arriba
- Horario actualizado, incluidos festivos y el día de cierre. Es lo que más se busca.
- Teléfono como botón, no como texto: que al tocarlo llame directamente.
- Cómo llegar, con enlace a Google Maps y una nota sobre aparcamiento si es un problema en tu zona.
- Reservar, visible sin hacer scroll. Aunque sea un botón de WhatsApp.
- Fotos reales de tus platos. Nada de fotos de banco de imágenes: se nota, y resta credibilidad.

¿Tu carta está en PDF?
Te digo gratis qué está fallando en la web de tu restaurante: velocidad, carta, móvil y ficha de Google.
Reservas: el cliente no quiere llamar
Mucha gente decide dónde cenar a las once de la noche del día anterior, o mientras va en el autobús. En ese momento no va a llamarte — o reserva desde el móvil, o busca otro sitio.
Tener reservas online no significa montar un sistema caro. Hay tres niveles, y el primero ya resuelve la mayoría de casos:
- Botón de WhatsApp con el mensaje ya escrito ("Hola, quiero reservar mesa para..."). Coste cero, y funciona sorprendentemente bien.
- Formulario de reserva que te llega al email o al WhatsApp. Sin gestión de disponibilidad, pero ordenado.
- Sistema con calendario que evita dobles reservas y confirma solo. Es lo que monto en el chatbot de reservas.
Sin ficha de Google, la web sirve de poco
En hostelería, la mayoría de la gente no llega a tu web desde Google: llega a tu ficha de Google Business, con las fotos, las reseñas y el botón de "cómo llegar". La web refuerza esa ficha y le da credibilidad, pero la ficha es la puerta de entrada.
Si solo vas a trabajar una cosa este mes, que sea la ficha: fotos actuales, horario correcto, y responder a todas las reseñas. Lo explico paso a paso en la guía de SEO local.
"En hostelería el 80% de las visitas a la web son desde el móvil y duran menos de treinta segundos. Diseño primero la versión de móvil y solo después la de ordenador — al revés es como se acaba con una web preciosa en pantalla grande e inservible donde de verdad la miran."
Lo que puedes quitar sin miedo
- El vídeo de fondo pesado en la portada: multiplica el tiempo de carga y nadie lo ve entero.
- La galería de treinta fotos. Con ocho buenas basta.
- La página "Nuestra filosofía" de tres párrafos. Ponlo en dos frases dentro de la portada.
- La música automática. Nunca. Por favor.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena una web si ya tengo Google y redes sociales?
Sí, porque la ficha de Google y las redes no te pertenecen y no permiten explicar tu carta ni gestionar reservas a tu manera. La combinación que funciona es: ficha de Google como puerta de entrada, web propia como sitio donde el cliente decide.
¿Puedo actualizar la carta yo mismo?
Sí. En el plan Web Negocio la carta es autogestionable: cambias platos y precios desde un panel sencillo, sin tocar código ni depender de nadie.
¿Cuánto cuesta la web de un restaurante?
Precio cerrado: desde 199€ una landing con carta y contacto, y desde 299€ una web completa con carta gestionable, reservas y SEO local. Sin cuotas escondidas.
¿Necesito fotos profesionales de los platos?
Ayudan mucho, pero no son imprescindibles para empezar. Fotos de móvil bien hechas con luz natural funcionan; lo que no funciona son las fotos de banco de imágenes, porque el cliente las detecta y pierde confianza.
¿Tienes un bar o restaurante y quieres una web que trabaje para ti? Escríbeme y te preparo una propuesta en 48 horas. Puedes ver antes el proyecto de restaurante publicado o los precios cerrados.